Compositor: Neftali Céspedes
Orando en el templo, el fariseo se puso de pie
Se exaltaba por lo que ayudaba y hasta por lo que diezmaba
No soy como aquellos hombres ladrones, adúlteros e injustos
Ni tampoco como este hombre publicano
Más aquel publicano, orando a lo lejos
Le costaba alzar sus ojos hacia el cielo
Hería su pecho, lloraba en su clamor
Ten misericordia, reconozco, soy un pecador
Humillados oh, oh
Venimos humillados
Sé propicio a mí que soy, un pecador
El que se humilla, será exaltado
Y el que se exalta, será humillado
Humillados oh, oh
Venimos humillados
Sé propicio a mí que soy, un pecador
Un pecador
Cómo el hijo pródigo falló
Sin orgullo a casa regresó
Su padre fiesta celebró
Woow, fiesta celebró
Woow, su hijo se humilló
Humillados oh, oh
Venimos humillados
Sé propicio a mí que soy, un pecador
Un pecador
Reconocemos que somos pecadores (lo reconocemos)
Y por eso nos humillamos ante ti (ante ti Jesús)
Arrojamos nuestras coronas a sus pies
Humillados oh, oh
Venimos humillados
Sé propicio a mí que soy, un pecador
Un pecador